Con el objetivo de mejorar el nivel de vida de pequeños y medianos propietarios de tierras en las faldas de los volcanes del occidente del país y de proteger el medioambiente, el Ingenio San Antonio, en conjunto con el Centro Empresarial Pellas (CEP) y la Cuenta Reto del Milenio, promueve el “Proyecto Forestal Energético Social y Ambiental”. El proyecto pretende generar energía renovable a partir de la biomasa de eucaliptos sembrados en las tierras de estos productores.
De esta manera se contribuirá en materia ambiental a la prevención de deslaves y de la arenización de los manglares al oeste y norte de Chinandega, preservando así el ecosistema y contribuyendo a la infiltración de las aguas de lluvia al interior de los acuíferos de la zona.

La meta propuesta es el establecimiento de 5,400 manzanas de eucaliptos en 8 años (2007-2014). En junio del 2007 se sembraron las primeras 423 manzanas en tierras de pequeños propietarios.
En el marco del proyecto, los pequeños y medianos propietarios de tierras reciben las plántulas así como apoyo financiero en calidad de donación para cubrir los costos de establecimiento de la plantación, lo que les asegurará una rentabilidad muy positiva al final de los 6 años, tiempo que los árboles necesitan para su crecimiento.
La perspectiva energética del proyecto es la producción anual de 45,000 toneladas de madera, que sumadas a las 38,000 que actualmente producen las plantaciones propiedad de Ingenio San Antonio, permitirá la generación de 60 millones de Kwh por año, y el ahorro al país de 90,000 barriles de Fuel Oil cada año.
En el marco de sus inversiones para la protección y aprovechamiento del medioambiente, Nicaragua Sugar contempla la futura venta de oxígeno y captura de carbono, un nuevo negocio que a nivel internacional pretende ir reduciendo el calentamiento global, lo que necesariamente pasará por hacer cambios en la agroindustria y la industria.